La construcción de la Torre Eiffel

¿Conoces la historia de la construcción de la Torre Eiffel?

La historia de la construcción de la Torre Eiffel se remonta en 1889. Fue con motivo del centenario de la Revolución Francesa, que se  publicó un gran concurso en el Boletín Oficial francés. Se trataba de levantar sobre el Campo de Marte una torre de hierro, con una base cuadrada, con 125 metros de lado y 300 metros de alto. Seleccionado entre 107 proyectos, se aceptó del  empresario Eiffel. Su equipo se componía con los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier y el arquitecto Stephen Sauvestre.

La construcción de la Torre Eiffel

Los dos ingenieros principales, tuvieron la idea de una torre muy alta, diseñada como un gran pilar con 4 columnas separadas en la base a modo de patas que se unían en la parte superior, unidas entre sí por vigas metálicas dispuestas en intervalos regulares.

El proyecto de construcción de la torre Eiffel, era una extensión de este principio con una altura de 300 metros, es decir, el equivalente a la cifra simbólica de 1000 pies de los soportes de puentes. El 18 de septiembre de 1884 Eiffel patentó “un nuevo diseño que permitía construir soportes y postes metálicos capaces de alcanzar una altura superior a 300 metros”.

Para hacer el proyecto más aceptable de cara a la opinión pública, Nouguier y Koechlin solicitaron al arquitecto Stephen Sauvestre para que trabajara en la apariencia del proyecto.

El montaje de las patas comienza el 1 julio 1887 y fue terminada casi a los dos años.

Los elementos se prepararon en la fábrica de Levallois-Perret cerca de París, sede de la empresa Eiffel. Cada una de las 18.000 piezas de la torre fue diseñada y calculada antes de ser trazada al milímetro y ensamblada por elementos de unos cinco metros. Entre 150 y 300 obreros, se encargaron del montaje de obra que es objeto en la actualidad  de múltiples visitas.

Existieron críticas acerca de la construcción del emblemático monumento. Mismas que se terminaron por sí solas cuando se terminó la construcción de la torre. Al verla acabada y ante el inmenso éxito popular que cosecha los críticos se silenciaron. Recibió dos millones de visitantes durante la exposición de 1889.

De ahí en adelante, es uno de los monumentos más visitados en el mundo. Orgullosamente hecha de acero, es una visita que si no ha hecho, le recomendamos hacer. De esta manera podrá constatar lo que se puede hacer con estructuras metálicas.